
El cielo se cayó en Roskilde 2007
¡Me voy para la casa! Se oía a cada instante y por todos lados. Los campamentos designados desaparecían bajo el agua y los senderos se transformaban en cauces. La caminata entre escenarios se hacia difícil, en cualquier momento uno rodaba y quedaba semi cubierto por los casi 20 cms. de lodo que se había formado tras la inusualmente excesiva lluvia que marcó la edición 2007 del Festival de Roskilde como la más húmeda en los 36 años de historia del festival.
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Es que todo fue excesivo. Este año el cielo se cayó en Roskilde, 95 mm de lluvia obligaron a casi 5000 personas a dejar el recinto anticipadamente. Se formaban lagos por todos lados y las carpas desaprecian o flotaban por algún otro lugar. Pero nada detenía la diversión. Entre lodo, lluvia, unas cervezas, lluvia, amigos y más lluvia, los concurrentes daban rienda suelta sus emociones. |
Unos envueltos en plástico de pies a cabeza y otros con una gruesa armadura de lodo divagaban por las diversas áreas del festival buscando refugio seco (lo cual era imposible) o simplemente sin inmutarse yacían frente al show de su artista favorito.
Día 1
El día Jueves, primer día de conciertos, llovió casi 24 horas ininterrumpidamente pero nada detuvo los actos esperados. Arcade Fire, Bjork y The Killers fueron los platos fuertes. La islandesa es muy querida por estos lares y como siempre dejó bastante satisfecho a las casi 10 mil personas que se reunieron y dejaron envolver por el show multicolor, lleno de imágenes, excentricidad y su mística voz. |
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Los americanos de The Killers con temas bastante interesantes y un cantante con una voz particular (al menos en el disco) dejaron gusto a poco. La intensidad de los temas se sintió débil en la puesta en escena y el sonido con mucho ruido.Quizás el clima hostil mermó la fuerza de Los Asesinos. Arcade Fire fue catalogado por varios medios como uno de los mejores conciertos del festival. Los canadienses saben lo que hacen y cómo lo hacen. La carpa Arena estaba a más no poder. La gente se olvidó por un par de horas que llovía y aún sin protección, fuera de la gran carpa, como fiel fan, disfrutaba de cada melodía o discurso de Win Butler.
Día 2
La lluvia hizo estragos, el lodo era demasiado, pero dejó de llover. El viernes teníamos elegidos a My Chemical Romance, Beastie Boys, Klaxons, y la novedad brasilera CSS (Cansei de Ser Sexy) mientras que por otro lado tocaban los suecos de Mando Diao y The Sounds y el noruego Trentemøller. My Chemical Romance, los abanderados emo atrajeron más público que el esperado, no cabía nadie más. Pero el sonido les jugó una mala pasada. El micrófono del cantante, Gerard, no emitía sonido, problema que fue solucionado tras un par de temas. Luego, el mismo Gerard supo como apropiarse de la audiencia y hacerlos saltar, bailar y gritar a su antojo. Durante dos horas tocaron todos los hits y las preferidas del público, incluso para los más fanáticos, “Heaven Help Us”, un bonus track del single “Welcome to The Black Parade”.

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Los Reyes blancos del hiphop saben como pararse en el escenario y armar una fiesta. Pasaron por un amplio repertorio de temas. Desde favoritos como “Brass Monkey” y “So What’cha Want” al punk de “Tough Guy” dándose el lujo de incluir temas instrumentales. Con los británicos Klaxons la experiencia fue bastante satisfactoria. Un concierto lleno de energía, baile y acordes pegajosos que definitivamente hizo vender más discos al día siguiente. El tema cumbre sin duda fue “Golden Skans” y la fuerza de los otros temas en vivo crearon la atmósfera del recital.
La novedad brasilera Cansei de Ser Sexy ha acaparado el interés del público europeo. Esa mezcla de new wave, punk elemental, guitarras surf y percusión disco con letras provocadoras que van del sarcasmo a los tópicos sexuales hacen de esta banda de Sao Paulo ser un producto interesante de ver y oír. La verdad es que CSS ha sido solicitada en varios festivales europeos este año y la gente que los ha visto no sabe si odiarlos o amarlos.
Día 3
Luego de un receso y volver a casa a recuperar energías, volvimos el sábado por la tarde al festival. Un día más seco, sólo con algunas lluvias esporádicas, pero que convirtió el campo en una especie de sopa uniforme con partes más secas que eran una trampa para las botas. Era a veces como arena movediza, uno caía en partes donde simplemente era imposible de salir sin ayuda. Pero en fin, como recuerdo quedará siempre ahí.
Era el día para ver a Red Hot Chili Peppers y The Who. De los ingleses clásicos qué se puede decir, es como ver a los Stones o a Bob Dylan, hagan lo que hagan siempre van a estar bien o se encontrarán miles de justificativos. Pero The Who en Roskilde estuvo sólido y sonó bien. Por lo contrario, los RHCP, no se si lo hicieron por cumplir con el contrato o qué fue lo que los llevó a tomar tal decisión. Horas previas a tocar en Roskilde estuvieron dando un concierto en Londres con motivo del Live Herat y el resultado fue una banda notoriamente cansada y sin conexión con el público. Ni siquiera conexión entre ellos mismos, debido a sus claros errores al partir temas y confusiones fue una constante del recital. La gente que esperó hasta la una de la mañana en una noche fría para verlos, se fue a sus carpas absolutamente desilusionada y arrepentida de no haber estado abrigada y durmiendo.
Por otro lado, descubrimos cosas interesantes. Una banda noruega llamada 120 Days con un sonido electro y dark muy de los 80s nos recordaba por momentos a The Cure, Depeche o Human League. Además, un colectivo de djs mexicanos, Nortec Collective, quienes mezclan sonidos tradicionales del país azteca y los lanzan con beats bailables. En escena se mezclan las máquinas y músicos tradicionales mexicanos con proyección de visuales.

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Día 4
Al fin el sol nos recordó que estábamos en verano y brilló a lo largo del día. Empezamos el domingo con las chicas de Electrelane. Sin mucha puesta en escena, las inglesas parcas y frías nos hacían escuchar sus sofisticados experimentos sonoros con guitarras y electrónica. Un momento de relax para empezar el cuarto y último día de un hostil festival, climáticamente hablando. Luego estuvimos con Wilco. La celebrada banda americana venía con un fantástico álbum bajo el brazo, “Sky Blue Sky”. El cantante Jeff Tweedy tuvo una tarde bastante buena, con mucha conexión con el público y una interpretación bastante sincera y emotiva que tuvo su punto cumbre con “Via Chicago” del álbum Summer Teeth.

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Después fue el turno de los Arctic Monkeys que este año a diferencia del año pasado, se pararían en el escenario más grande del festival. Sonaron fuerte y consistente, pero cierto atisbo de timidez se percibía. Parece que el escenario Orange fue mucho para los cuatro jovenzuelos ingleses. Después de tantos traspiés y desencantos llegó el turno de la última banda que estábamos interesados en cubrir: Muse, quienes no permitió fotografías desde el foso. Así que a tratar de conseguir algo desde el público y sin duda, fue lo mejor que vi en Roskilde. Muse se apoderó del escenario, de la audiencia y de todo el festival. Sonaron maravilloso y la transmisión música-emoción fue perfectamente recibida. Era increíble ver sólo a tres músicos en escena con tanta fuerza y domino. Esos sonidos sicóticos de la guitarra de Matt Bellamy nos confundían y dejaban exhaustos, pero satisfechos. Fue un gran cierre de festival. Esperamos que el próximo año el clima esté de nuestro lado y podamos seguir disfrutando de uno de los mejores festivales de rock en Europa.